Cuidar tu mente desde casa: pequeñas acciones que hacen la diferencia.
- Jimena Calero
- 10 dic 2025
- 1 Min. de lectura
A veces creemos que para cuidar nuestra salud mental necesitamos grandes cambios, pero muchas veces el primer paso comienza en el lugar donde pasamos más tiempo: nuestra casa. Tu hogar puede ser refugio, espacio de calma y hasta medicina diaria, si aprendés a mirarlo de otra forma.

Pequeños rituales diarios
Encender una vela o incienso.
Preparar tu bebida favorita (café, té, agua con frutas).
Dedicar 5 minutos a la respiración consiente.
Todos estos rituales no es necesario que le dediques horas, sino de gestos simples para hacer que tu mente sienta seguridad.
Espacios de calma en tu hogar
Armar un rincón especial para leer o escribir.
Mantener la habitación ventilada y ordenada.
Crear un lugar libre de distracciones para desconectar.
Desconectarte para reencontrarte
Establecer momentos sin redes sociales.
Date permiso de aburrirte o descansar (no siempre tenes que estar activo/a, el ocio ayuda a fomentar la creatividad ya que no estas enfocado en una sola cosa).
Practica actividades que disfrutes: dibujar, escribir, escuchar música.
La importancia de pedir ayuda
No tengas miedo de buscar apoyo profesional si el malestar persiste. Es momento de eliminar estigmas. Los psicólogos no son para los ''locos'' sino para los valientes.
Hablar con alguien de confianza también es parte de la salud mental.
Cuidar tu mente no requiere viajes lejanos ni grandes inversiones: empezá en casa con pequeñas acciones cotidianas. Porque cuando tu hogar se convierte en refugio, tu interior también aprende a descansar.




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